Un triunfo Vidal

Independiente le ganó 1-0 a Gimnasia y Esgrima de Jujuy en Avellaneda gracias al gol del Toro Vidal. Así se quedó con los tres puntos y se puso a uno de Unión, que con 25 unidades es el último en posición de ascenso. Al Rojo le cuesta cerrar el partido y sufre, pero sigue mejorando en el rendimiento.

 Había que ganar y el equipo lo logró. Había que seguir mejorando y también se vio un rendimiento más acorde. Lamentablemente, la falta de contundencia, de profundidad y de justeza en los últimos metros provocaron mucho sufrimiento en los hinchas que invadieron el Libertadores de América y que se fueron festejando por el triunfo.

Es que Independiente ganó con lo justo en cuanto al resultado, pero fue más que su rival que casi se lo empata en el final con una pelota parada. Claro que, por suerte, chocó con la seguridad que hoy brinda Diego Rodríguez.

El partido comenzó con un Gimnasia muy prendido y atento mordiendo en todos los sectores de la cancha, sobre todo en el mediocampo. Esto hacía que el Rojo pierda precisión y no pueda generar nada. Sin embargo, de a poco fue encontrando el camino. El remate de media distancia fue el recurso más utilizado.

Vidal avisó cerca de los 10 minutos tras un tiro libre. Claro que el visitante no se quedaba atrás. En una contra muy bien manejada casi sorprende a todos, aunque Valles de buen partido llegó con lo justo y el Ruso la terminó tirando al córner. A partir el Rojo trató de despertar y en la primera que tuvo a fondo fue el Lolo Miranda el que casi marca, aunque el travesaño le dijo que no.

Hubo que esperar para ver otra llegada del Rojo, pero valió la pena. Tiro libre de Daniel Montenegro que da en la barrera. El mismo Rolfi toma el rebote, crea por la banda, Velázquez remata y del rebote en un defensor le apareció la chance a Marcelo Vidal que con un derechazo seco desde afuera marcó el único tanto del partido. Iban 38 minutos y se sacudía todo.

Los de De Felippe manejaron sin sobresaltos el cierre de la etapa inicial e Independiente se fue al descanso con el triunfo parcial. La duda era ver cómo reaccionaría el equipo en el complemento.

Hay que decir que el Rojo estuvo bien. A los 4 minutos, Pisano que fue de menor a mayor, hizo revolcar a Hoyos que con mano cambiada le ahogó el grito. Más tarde, el probó fue Miranda que tras una buena pared con el Rolfi tuvo la chance.

El partido estaba planteado de tal manera que Gimansia fue en busca del empate, sin ideas ni profundidad e Independiente tuvo muchos espacios para la contra que nunca pudo aprovechar por falta de contundencia y firmeza en los últimos metros.

Parra, que tras una buena arremetida de Velázquez casi marca, no entraba mucho en juego cerca del área, porque casi todas las llegadas del Rojo eran remates de media distancia. Incluso el equipo abusaba de este recurso cuando la pelota iba dominada. Al local le costaba y no podía cerrar el partido.

Por eso, ante cada pelota parada del visitante había murmullo. Es más, casi el Lobo Jujeño se lleva una igualdad por la que casi no hizo nada. Sí, iban 27 minutos del complemento y tras un tiro libre en el que la defensa tiró mal el achique Brun quedó mano a mano con el Ruso. Por un instante se detuvo todo, menos el arquero del Rojo que logró quedarse con la pelota y el triunfo, más tarde.

Los ingresos de Pizzini y Penco le dieron otra presencia en ataque. Alderete entró por Mancuello para contener. Sin embargo, el resultado no se movió y el Rojo construyó una victoria que le permite quedar a un punto del ascenso (Unión 25 unidades, Independiente 24) y a nueve del primero, Banfield. Sí, se le descontaron 5 sobre 6 en juego al conjunto del Pelado Almeyda. Esperemos que los dirigentes estén a la altura de la circunstancia y no se haga efectiva la quita de puntos, porque al equipo le cuesta mucho ganarlos y a la gente sufrirlos.